cena
**Fermentado + prebiótico.** El miso glasea el pollo con umami profundo mientras el boniato se carameliza lentamente. Confort japonés sin complicaciones.
El miso fermentado aporta bacterias vivas que producen GABA directamente en el intestino — el neurotransmisor que calma la actividad neuronal excesiva. El boniato, al asarse, desarrolla almidón resistente (prebiótico) que alimenta esas mismas bacterias. El jengibre modula la serotonina intestinal. Es un plato diseñado como circuito cerrado: probiótico (miso) + prebiótico (boniato) + modulador (jengibre) = microbiota que produce calma. Tu segundo cerebro agradecido.
Precalienta horno a 200°C.
Pasos de preparación
Accede a todos los pasos, 200+ recetas, canal de Telegram y comunidad WhatsApp.
Ver planes — desde 7€/mesPrimero haz el test gratuito →